[…] Yo, hombre ilustrado o inteligente, por ejemplo ―si es el caso―, soy estúpido de su estupidez; yo valiente, soy esclavo de su esclavitud; yo rico, tiemblo ante su miseria; yo privilegiado, palidezco ante su justicia. Yo, en fin, queriendo ser libre, no puedo serlo, porque alrededor mío todos los hombres no quieren aún ser libres, y al no quererlo pasan a ser instrumentos de opresión contra mí. ―M. Bakunin Cristales empañados. Al menos 5 pasos de largo, la ventana va de pared a pared. Si tomaran muestras del sudor seco, encontrarían que al menos 4 personas han hecho de mi habitación el mismo uso en mi presencia durante los últimos dos meses, incluyendo hoy. Olvido bajo húmedas noches en desamor. Al nororiente, entre la espesa capa líquida, sólo noto la Torre Colpatria, un edificio envuelto por una luz artificial roja. Ese mismo color del carro que en toda la parte inferior de la vista temo ver. Probablemente, a narices de mi apartamento, en el asiento trasero al copiloto p...